El 23 de marzo se cumplió un año desde que el exfutbolista brasileño Robinho ingresó en la cárcel para cumplir una condena de nueve años por violación grupal.
El delito, perpetrado en 2013 en un boliche de Milán, fue confirmado en todas las instancias judiciales de Italia, aunque el exjugador siempre negó haber cometido el crimen.
Sin posibilidad de extradición, cumple su sentencia en la penitenciaría de Tremembé, en São Paulo, conocida como la “cárcel de los famosos”..